5 Claves para conectar con tu poder personal a través de tus ciclos menstruales

Por los siglos de los siglos, mucho se ha dicho de los ciclos menstruales. Atravesadas por mitos, castigos, miedos, dolores, las mujeres nos hemos ido alejando cada vez más de nuestra naturaleza femenina. Gracias al camino recorrido de miles de mujeres a través de los tiempos, hoy tenemos acceso a información muy valiosa sobre los procesos físicos, mentales, emocionales y espirituales que suceden ciclo tras ciclo.

Las 5 claves que te pueden ayudar a conectar con tu poder personal a través de tus ciclos menstruales son:

  1. Aceptar tu naturaleza cíclica;
  2. Llevar un diario de tus ciclos menstruales;
  3. Conectar con las energías arquetípicas femeninas;
  4. Compartir con otras mujeres;
  5. Celebrar tus ciclos.

Pasaré a detallarlas a continuación:

Clave #1: Aceptar tu naturaleza cíclica

El ciclo menstrual: proceso físico, mental, emocional y espiritual

(Textos extraídos de “Luna Roja, de Miranda Gray” y “Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer”, de Christiane Northrup)

Podemos recuperar la sabiduría del ciclo menstrual sintonizando con nuestra naturaleza cíclica y celebrándola como una fuente de poder femenino. El flujo y reflujo de los sueños, la creatividad y las hormonas que intervienen en las diferentes partes del ciclo nos ofrecen una profunda oportunidad de ahondar nuestra conexión con nuestro saber interior. Este es un proceso gradual para la mayoría de las mujeres, un proceso que supone develar nuestra historia personal y después, día a día, pensar de modo diferente acerca de nuestros ciclos y vivirlos de una forma nueva.

“Podemos recuperar la sabiduría del ciclo menstrual sintonizando con nuestra naturaleza cíclica y celebrándola como una fuente de poder femenino”

El ciclo menstrual es el más básico y terrenal que tenemos. La sangre es nuestra conexión con lo femenino arquetípico. Los ciclos macrocósmicos de la naturaleza, como el flujo y reflujo de las mareas y los cambios de estación, se reflejan a menor escala en el ciclo menstrual del cuerpo femenino individual. La maduración mensual de un óvulo y el embarazo o la evacuación de la sangre menstrual subsiguientes reflejan el proceso de la creación como ocurre no sólo en la naturaleza, inconscientemente, sino también en las empresas humanas. En muchas culturas, el ciclo menstrual se ha considerado sagrado.

Incluso en la sociedad moderna, en la que estamos desconectadas de los ritmos de la naturaleza, el ciclo de la ovulación está influido por la Luna. Los estudios han demostrado que los índices más elevados de concepción, y probablemente de ovulación, se producen durante la luna llena o el día anterior. Durante la luna nueva disminuyen los índices de ovulación y concepción, y a un número cada vez mayor de mujeres les viene la menstruación. La investigación científica ha documentado que la Luna rige el flujo de los líquidos (tanto el de las mareas como el de los fluidos del cuerpo) e influye en el inconsciente y en los sueños. En cuanto a la distribución en el tiempo del ciclo menstrual, del ciclo de la fertilidad y del parto, también siguen el ritmo de las mareas, dominadas por la Luna. Está documentado el papel de los factores ambientales, como la luz, la Luna y las mareas, en la regulación de los ciclos menstruales y la fertilidad de la mujer. En un estudio realizado con cerca de dos mil mujeres con ciclos menstruales irregulares, más de la mitad consiguieron regularizarlo a ciclos de 29 días durmiendo con una luz cerca de la cama durante los tres días más cercanos a la ovulación.

“En muchas culturas, el ciclo menstrual se ha considerado sagrado”.

El ciclo menstrual rige el flujo no sólo de los líquidos, sino también de la información y la creatividad. Recibimos y procesamos información de forma diferente en las distintas fases del ciclo.

Muchas mujeres encuentran que están en su cima de expresión en el mundo exterior desde el comienzo del ciclo menstrual hasta la ovulación: su energía es extrovertida y animada; se sienten llenas de entusiasmo y nuevas ideas, es decir, son más «fértiles». En muchas mujeres el deseo sexual está en su apogeo a mitad del ciclo, y nuestro cuerpo secreta en el aire hormonas que se han asociado con el atractivo sexual.

Energías del ciclo menstrual y la influencia de las fases de la luna

Cada mes el cuerpo femenino sufre una serie de cambios-muchos de los cuales ocurren sin que las mujeres tomemos realmente conciencia de lo que sucede-, que pueden incluir variaciones en el equilibrio hormonal, la temperatura vaginal, la composición y cantidad de orina, el peso, la concentración de vitaminas, la retención de líquidos, los latidos del corazón, el tamaño y la turgencia de los pechos, la consistencia del flujo vaginal, los niveles de concentración mental, la visión y el oído, la capacidad psíquica, el umbral de dolor y muchas otras. Por ello es importante que cada mujer tome conciencia de cómo reacciona su cuerpo ante su propio ciclo, si realmente quiere entender de qué forma afecta su personalidad y energías creativas.

El ciclo físico, que tiene lugar todos los meses, consta de cuatro fases y tiene su analogía con las cuatro fases de la luna y cada una es representada por un arquetipo*:

  • Preovulatoria-Fase Creciente-Arquetipo de la Doncella o Virgen
  • Ovulatoria-Fase Llena-Arquetipo de la Madre
  • Premenstrual-Fase Mengüante-Arquetipo de la Hechicera
  • Menstrual- Fase Nueva-Arquetipo de la Anciana Sabia o Bruja

*Aclaración importante: En el caso de las mujeres que no tengan ciclo menstrual, por las razones que sean; o que tengan su ciclo medicalizado (por hormonas o pastillas anticonceptivas, por ejemplo), se regirán por las fases lunares.

Clave #2: Llevar un diario de tus ciclos menstruales

Para entender mejor los cambios que se producen en tu creatividad, es necesario examinar las energías de las cuatro fases de la menstruación y la lunación. Miranda Gray, entre otras autoras dedicadas a la energía femenina, recomiendan llevar un diario de los ciclos a través de un diario o diagrama lunar.

Cómo utilizar el Diario Lunar

Tomá nota de las fechas y un número que indique el día del ciclo en que te encontrás. En los días que corresponda dibujá las cuatro fases de la luna.

Examiná tu información diaria y apuntá los siguientes detalles en forma resumida y junto al sector que corresponda:

  1. Nivel de energía: Dinámico, sociable, bajo, nulo.
  2. Emociones: Tranquilidad, armonía, enojo, irritabilidad, afecto, magnanimidad, instintos maternales, intuición, facultades psíquicas.
  3. Salud: Fatiga, calidad de sueño, antojos de determinados alimentos, cambios físicos.
  4. Sexualidad: Activa, pasiva, erótica, sensual, exigente, agresiva, nula, cariñosa, protectora, lujuriosa.
  5. Sueños: Relaciones sexuales, interacción con hombres y mujeres, aparición de colores intensos, animales; de índoles menstrual y mágico, proféticos o psíquicos y recurrentes;
  6. Manifestación externa: Creatividad, actividades deportivas, confianza, capacidad organizativa, concentración, facultad para afrontar diferentes situaciones, forma de vestir.

Consejito: Para llevar registro de tu información diaria podés utilizar una escala del 1 al 10 y colorear cada fase del ciclo lunar con un color distinto para observar las relaciones entre tu ciclo menstrual y las fases de la luna. Hacelo al menos por tres ciclos, te vas a sorprender!

Clave #3: Conectar con las energías arquetípicas femeninas

Si bien podrán encontrar una amplia y variada bibliografía sobre las energías arquetípicas femeninas, les comparto los 4 arquetipos femeninos que Miranda Gray describe en su libro Luna Roja:

Las energías de la Virgen o Doncella

Son dinámicas y radiantes, dado que la fase de la Virgen es el momento en que cada mujer se libera de su ciclo procreativo y se centra sólo en su propio ser: tiene confianza en sí misma, es sociable y se siente capaz de afrontar todos los desafíos de la vida mundana; es firme, ambiciosa y tiene un gran poder de concentración, con lo que puede prosperar en su trabajo; éste es un momento idóneo para encarar nuevos proyectos. Con su fresca y renovada sexualidad, esta fase se convierte en un período de diversión y júbilo para ella, hasta el punto de que su aspecto externo expresa el entusiasmo que siente por el mundo ¡y sus ansias de vivirlo a tope!

Las energías de la Madre

Aparecen cerca del momento de la ovulación y también son radiantes, aunque en una frecuencia diferente de las de la Virgen. La fase de la Madre es una etapa en la que la mujer empieza a prepararse para la abnegación que caracteriza a la maternidad, y en consecuencia pierde el interés por su propia persona. Así, sus deseos y necesidades se le hacen menos importantes, se vuelve protectora e irradia amor y armonía, en tanto que su sexualidad se manifiesta como una experiencia de amor profundo y el deseo de compartir. Tiene la capacidad de asumir responsabilidades, de crear de forma productiva y de “alimentar” proyectos e ideas que ya existen. Sus energías son tan potentes que tal vez descubra que atrae a los demás como si fuese un imán, y que muchas personas acuden a ella en busca de ayuda y apoyo.

Las energías de la Hechicera

Surgen cuando el óvulo ya ha sido liberado, pero no ha habido fertilización. La mujer comienza entonces a percibir el lado interno de su naturaleza; toma conciencia de los misterios de la misma, su sexualidad se hace más poderosa y se percata de su propia magia y poder, así como del efecto que estos atributos pueden tener sobre los hombres. Si sus energías se enardecen, se manifestarán en una creatividad tremenda y desenfrenada. Luego, a medida que se acerque a la fase de la Bruja, es posible que la mujer se vuelva intolerante ante lo mundano y disminuya su concentración, pero por otro lado crecerán su intuición y su capacidad para soñar, y su perspicacia e inspiración se volverán más vibrantes y compulsivas.

Las energías de la Bruja o Anciana Sabia

Surgen durante la menstruación y hacen que la conciencia alcance un nivel aún más profundo que el que tenía durante la fase de la Hechicera; las energías se vuelven contenedoras e intuitivas y dejan de buscar la expresión externa, excepto durante la aparición ocasional de una visión extática. La mujer, que en esta etapa experimenta una mayor interacción con sus sueños, se siente parte de la naturaleza y percibe intuitivamente su configuración esencial. La fase de la Bruja es una etapa de introspección, el momento de alejarse de lo mundano, dormir y soñar, expresar la magia con delicadeza y frenar el ritmo de vida; es la oportunidad de buscar solución a los problemas y de aprender a aceptar el pasado y la incertidumbre del futuro. En esta fase la mujer se abre a las energías y los instintos más primitivos, y su sexualidad-que florece como cuando hay luna llena-ahora le permite elevar su espiritualidad en vez de conducir sus energías hacia el mundo físico.

Clave #4: Compartir con otras mujeres

Compartir tus experiencias, inquietudes, sensaciones y sentimientos acerca de cómo vivís tu energía femenina con otras mujeres puede ayudarte a potenciar y expandir tus posibilidades en tu camino de ser mujer. Para ello, es muy importante conectar, con la mayor conciencia posible, con qué mujeres puedes compartir tus ritmos internos.

Puede ser una amiga o un grupo de amigas, o las mujeres de tu familia, o un círculo de mujeres.

Para que ésta sea una experiencia nutritiva es fundamental que el espacio que se cree para compartir (y la o las mujeres que lo compongan) sea: confiable y seguro, libre de juicios y crítica, libre de interpretaciones y de opiniones, receptivo, confidencial, amoroso y respetuoso.

Clave #5: Celebrar tus ciclos

Ya sea mirando la luna, haciendo rituales o ceremonias, participando de un círculo de mujeres, llevando un diario lunar, ofrendando tu sangre a la tierra, o de la forma que sea más orgánica para vos, celebra tus ciclos. Porque celebrando tus ciclos, te celebrás a vos misma, a las mujeres que te antecedieron, y a las que vendrán. Celebrás la vida y todo aquello que se va y se desprende en cada menstruación, para dejar espacio al ciclo siguiente, y así en una espiral infinita.

 

Para seguir profundizando:

Fuentes y lectura recomendada: “Luna Roja, de Miranda Gray” y “Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer”, de Christiane Northrup

Documentales:

Película: “Las brumas de Avalon”